EN BUSCA DEL SUEÑO AMERICANO… EN CARAVANA Y A PIE

En las últimas semanas hemos visto como un considerable número de personas han marchado en forma más o menos organizada, dirigirse hacia los Estados Unidos de Norte América, en busca del llamado “Sueño Americano”.

Las reacciones de los diferentes sectores  no se ha hecho esperar y van desde los que consideran que las caravanas masivas son la expresión regional de la frustración y la falta de oportunidades en sus respectivos países, hasta la conspiración y financiamiento de tales caravanas, orquestada por un reconocido multimillonario acostumbrado a comprar economías enteras de países pobres o en desarrollo, con el objetivo de jorobar, aún más, a la ya emproblemada administración Trump.

Los xenófobos están haciendo uso de su florido lenguaje discriminativo, olvidándose muchos de ellos que sus ancestros también emigraron al Norte por falta de oportunidades, y que también sufrieron la discriminación que ellos están ejerciendo con los nuevos e inusuales migrantes.

Pero las cosas se están planteando a ratos de forma grave, ya que Trump, ha desplazado tropas a la frontera e incluso, ha amenazado con ordenar disparar a los marchantes si insisten cruzar la frontera. Algo típico en el!

Pensar que detrás de estas caravanas masivas, existe manipulación de estos miles de marchantes, por fuerzas inusitadas o siniestras, es recurrir al mismo discurso de la guerra fría, en donde se acusaba a agentes del “comunismo internacional” de la desestabilización de los países, antes de apropiarse de ellos y pasa por negar, que las políticas financieras de los organismos internacionales han generado los actuales niveles de pobreza, deterioro ambiental y corrupción, que son las verdaderas fuerzas motrices que impulsan el descontento masivo marchante.

El espejismo del llamado “sueño americano”, todavía sigue estando vigente, y más que un país de bonanza y oportunidades, es un país con un nivel de desarrollo capitalista que genera exclusión y condiciones laborales denigrantes e inestables para los trabajadores, sin embargo los migrantes obligados creen que mediante la venta de su fuerza de trabajo lograran resolver el problema de sus familias que dejaron en su país de origen.

Para los gobiernos locales, preocupados más por el que dirán en el Norte, por la imposibilidad de detener las fugas masivas de los connacionales, no han dicho “esta boca es mía” ante el drama que viven sus ciudadanos y ven la insana posibilidad de incrementar el flujo de remesas, bajar la presión social por la pauperización de la población y justificar más fondos para el llamado desarrollo local y así detener las futuras emigraciones “ilegales”

El panorama es sumamente triste e incierto para los emigrantes, ya que entraran en un limbo fronterizo al terminarse el territorio mejicano, campos de concentración y dispositivos de contención y represión han sido preparados ya a la espera de la llegada de los contingente y la administración Trump, bloqueara hasta el máximo  de sus posibilidades, el ingreso legal de los visitantes inesperados.

Aparte de los sectores ya mencionados, resulta triste el hecho que al resto de la población, ni siquiera se ha dado por enterado de la aventura que sus compatriotas han emprendido. En la mayoría de los casos, a lo sumo se han contado anécdotas tales como la de quienes ha vendido sus celulares para tener algunos dólares para financiarse lo básico durante la travesía, el resto es indolencia e indiferencia pura! Como que si ver la caravana de los pobres fuera un espectáculo más de este reality show, que se llama “realidad nacional”.

A excepción del candidato por la coalición GANA-CD-Nuevas Ideas, ningún otro se ha referido a esa nueva muestra de la debacle social que vivimos, ya que obviamente no hay ni propuestas ni interés por parte de los candidatos presidenciales a formular una propuesta de diseño de la sociedad que desestimule la aventura, por no llamarla  éxodo masivo, que se está produciendo a nivel regional, como que si este no fuera expresión de algo mucho más grave que está sucediendo en los países.

Que pasara al final de este triste espectáculo de la desesperanza? Obviamente, la administración Trump, no otorgara visas ni permitirá el ingreso masivo de las personas ya que ceder ante las presiones no está en su ideario ni mucho menos generara un precedente de victoria del movimiento de migrantes. El tiempo traerá la respuesta a estas interrogantes y ojala no sean las que se han previsto.

Redacción: Ricardo Evert Santamaría

 Licenciado en Agroindustria de la UDJMD, “Profesional Distinguido 2008” en la rama de Agroindustria, expresidente del Fondo Ambiental de El Salvador, FONAES