Ex primera dama busca confesar delito a cambio de libertad

“Jamás mi despacho aceptaría un procedimiento abreviado donde exista la cárcel”, así de rotundo respondió ayer Miguel Ángel Flores Durel, abogado defensor de la ex primera dama Ana Liga de Saca, sobre las negociaciones que sostiene con la Fiscalía General de la República (FGR) para llegar a un procedimiento abreviado (confesión de delitos para reducir penas) que favorezca a su defendida.

La ex primera dama enfrenta un proceso judicial acusada por la Fiscalía de pertenecer, junto a 15 personas más, a una supuesta red de corrupción que ayudó a blanquear $22 millones a su esposo, el expresidente Elías Antonio Saca, condenado en septiembre del año pasado por corrupción durante su gobierno (2004-2009), tras confesar su culpabilidad ante un tribunal.

Flores Durel dijo que la única manera de que Ana Ligia de Saca confiese el delito es que la condena sea menor a tres años de prisión para que quede en libertad, como lo estipula el Código Penal en las condenas inferiores. El fiscal del caso, por su parte, respondió que no contemplan aceptar una condena excarcelable. El procedimiento abreviado para Mixco es una situación que deberá analizar el nuevo fiscal general, Raúl Melara, debido a que solo él puede autorizarlo. “La posición de la representación es clara: si quieren ellos un procedimiento abreviado va a ser bajo las reglas de una pena de cinco años de prisión; y si no, pues ellos van a tener que ir a una etapa de vista pública (juicio), y ahí exponerse a cualquiera de los resultados, que puede ser una sentencia de carácter condenatorio o absolutoria”, agregó el fiscal.
La parte acusadora y la defensa coincidieron en que continuarán negociando sobre la confesión del delito por parte de la ex primera dama, a pesar de que la situación actualmente está en puntos contradictorios.