Hundimiento alarmante de tierras en Irán, incluso en Teherán

Hay fisuras en las carreteras y grandes agujeros en el interior, sus fauces visibles desde el aire, reflejo de algo que las autoridades ya admiten abiertamente: Los alrededores de Teherán se están hundiendo.

Una sequía que lleva 30 años y el excesivo bombeo de agua subterránea han resecado estas tierras y generado su hundimiento. El fenómeno es visible para los satélites y para cualquiera que camina por esos lugares. Las autoridades dicen que la subsidencia (hundimiento de la tierra) plantea un serio peligro para el país, donde las protestas en torno a la escasez de agua han derivado en episodios de violencia.

“La subsidencia es un fenómeno destructivo”, expresó Siavash Arabi, del departamento de cartografías de Irán. “Su impacto no se siente de inmediato, como el de un terremoto, pero puede provocar cambios graduales destructivos”.

Mencionó “la destrucción de las tierras de cultivos, las fisuras en la superficie de la tierra, los daños en áreas urbanas, los sistemas de desagüe, fisuras en las carreteras y daños en las cañerías de agua y gas natural”.