LAS DEMOCRACIAS CONTROLADAS: NI MUCHO PARA QUE SEAN NI TAN POCO PARA QUE GENEREN REVOLUCIONES.

El discurso democrático cacaraqueado por algunos gobiernos latinoamericanos, pretende mostrar que en los países se gozan de las más amplias e irrestrictas libertades y la garantía y vigencia de los Derechos Humanos, son un asunto cotidiano.

La propaganda de los gobiernos y los encargados de diseminarla, hablan de mundos inexistentes y de ataques frontales a sus “proyectos inéditos” de alcances y desarrollos nacionales, por parte de aquellos que se niegan a abandonar sus privilegios y pretenden regresar al viejo orden. Se asumen, tales demagogos voceros, de ser la consecuencia lógica de la cerrazón histórica y de los espacios democráticos. Con este discurso perverso y mentiroso, encubren que ellos son lo mismo a los que supuestamente les dieron origen y así en el día a día, van engañando y manipulando a las militancias y cierta parte de la sociedad.

Es exactamente lo que ha pasado con el gobierno de Arena 2.0, que, mediante la generación del enemigo ficticio externo, propaganda demagógica de supuestos logros alcanzados, negocios bajo la mesa con potencias ultra marinas, y voceros que mienten con tal destreza, que todavía hay algunos pocos que todavía logran engañar, tal es el Secretario de Propaganda Lorenzana, encargado de vender y contar cuentos chinos a la fanaticada.

El proceso hipnótico de vender mentiras, se acaba cuando ese sujeto multidimensional y cada vez más incomprendido, llamado “la gente” cree lo que constante y monótonamente se les repite y comienzan a actuar como que si de verdad vivieran en ese mundo que se les ha vendido y se dan cuenta, que tal relato tiene sus limites y esos están, cuando se tocan los intereses de los sectores que pertenecen al bipartidismo. Ni siquiera a los pobres o a los sectores sociales, sino a las empresas o corporaciones creadas con los dineros públicos y canalizadas hasta ellas por las gestiones que los funcionarios y operadores políticos van haciendo, desde sus nichos institucionales o las relaciones de compadrazgo y complicidad que establecen.

No hay cosa que perturbe tanto a estos adalides de la democracia controlada, que las acciones, exigencias o demandas de sectores que pretenden hacer funcionar ese estado de derecho, que les ha sido vendido, como garantía y prueba que de verdad viven en una autentica y tangible democracia.

Como bestia acorralada y herida, cancelan partidos, obstaculizan la creación de otros, crean nuevos, cometen actos arbitrarios de lesa patria, permiten la comisión de delitos e inconstitucionalidades desde los llamados órganos del estado, violan la ley a su real gana, utilizando interpretaciones arbitrarias de ella, manosea procesos, intervienen comunicaciones, liquidan físicamente a testigos y crean otros falsos, mediante el criteriado, en fin hacen lo que les da la gana, como que si estuviéramos en la época del conflicto armado, en el cual el estado de derecho se había roto. Hay una situación de guerra, sin haber guerra.

Los niveles de disfuncionalidad del aparato de gobierno, y de los órganos del estado en general que cualquier cosa puede pasar y no pasa nada a nivel de dicho aparato o puede pasar cualquier cosa a su interior, sin haber ningún origen o proceso. La población se ha acostumbrado a que pase cualquier cosa y no pasa nada.

Vemos como hay fiestas sexuales no solo en las cárceles, sino que también en las instalaciones del Órgano Judicial, amargamente en los espacios físicos que se consideran ser los templos en donde se le da vida al estado de derecho y se imparte justica. Que se puede esperar de lugares así, pero aun con todo y todo…no pasa nada.

Los niveles de corrupción e impunidad han llegado a niveles tan altos, que los pocos ejemplos de probidad y honradez, son los malos ejemplos. En El Salvador ser honrado y probo, es ser un mal ejemplo y hay que darle muerte civil, para que evitar que alguien quiera imitarlo.

Triste y desgraciadamente, hemos llegado a una fatal conclusión y es que ya no se puede hacer nada y que luchar por la transparencia y probidad de las instituciones y los funcionarios, es luchar contra molinos de viento. Esto es cierto en parte, y descansa en bases objetivas, pues la corrupción, el narcotráfico, el compadrazgo, el nepotismo, la evasión, la elución y todas aquellas llamadas, malas prácticas ha alcanzado niveles tales que ya son parte estructural del sistema. Sin embargo, tenemos que aclarar que ya no se puede hacer nada, significa, que no se puede poner al lobo a cuidar las ovejas, y que ese argumento, de las dos Arenas, de que acá en el país hay institucionalidad suficiente para combatir la corrupción y que no es necesaria la creación de instancias locales, protegida por organismo internacionales, como Naciones Unidas, no tiene, sino la intención de vetar cualquier posibilidad de combate real y efectivo contra la corrupción. Incluso se invoca perdida de soberanía, por la intromisión de entes externos en la vida del país. Ningún argumento es valido y lo que pretenden, como ya se dijo, de cubrirse las espaldas. El Salvador, es un estado constitutivo y miembro de la comunidad incluida en Naciones Unidas, no es ajena a ella, ni a sus dictámenes y mecanismos y por otro lado, si tan interesados están en defender la soberanía, que vaya a hacer lo necesario para recuperan la isla Conejo.

Es por eso que ambas ARENAS, están unidas, porque ambas saber que hay mucha agua bajo sus puentes y que más allá de las diferencias ideológicas o los intereses políticos que pudieran haber tenido, ¡hoy deben unirse…por el bien de los dos!

Una de las primeras acciones que implementara el gobierno de Nuevas Ideas a partir de junio de 2019, es la creación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad, CICIES, en su capítulo El Salvador. Eso lo ha anunciado, el actual candidato presidencial, Nayib Bukele, y los fariseos de la corrupción no se han hecho esperar, argumentando lo absurdo.

Esta será una razón más, por la que los hijos espurios del bipartidismo estarán mas unidos que nunca…pero bueno, en guerra cantada no hay muertos.