Made in El Salvador to China…With love!

En las ultimas semanas se ha vuelto polémica y hasta asunto de seguridad nacional y hemisférica, el establecimiento de relaciones diplomática con la Republica Continental de China y la finalización de las relaciones diplomáticas y de cooperación con la Republica de Taiwán, por parte del gobierno de ARENA 2.0.

Lo que parecería un acto de legitima soberanía, el hecho que un país decide con quien si y con quien no, establecer relaciones, se ha visto empañado por la información que circulo en torno a las circunstancias con las que se dio tal decisión.

Aparentemente, la causa del giro del actual gobierno, obedeció a mejores condiciones en los términos en los que se establecería la cooperación bilateral, sin embargo, el cambio de socio, implicaba el desconocimiento del otro, a nivel mundial. Y ese era el matiz que teñía la decisión tomada localmente. Significaba el reconocimiento político a la segunda potencia mundial y el desconocimiento al que había sido un elemento de la geopolítica de los Estados Unidos.

Casi de inmediato, se conocieron las reacciones de los interesados y de los afectados, desde decir que dicho establecimiento de relaciones diplomáticas conllevaría el establecimiento de bases chinas en el país, invocando la Política de Seguridad Nacional y reiterando que ven a Latinoamérica, como un traspatio estratégico, hasta las revelaciones del representante de la diplomacia taiwanesa , de que el giro de las relaciones con  ARENA 2.0 obedecía al hecho que su país se había negado a proporcionar varias decenas de millones de dólares para la campaña del partido en el gobierno y además agregaba, que ellos habían sido los primeros que cancelaron las relaciones diplomáticas con El Salvador. Lo primero por supuesto fue negado por el partido de gobierno.

Posterior al cierre de relaciones con la Republica de Taiwán, la propaganda oficial, se ha abocado a visibilizar las bondades de su nuevo socio político-comercial, enumerando la cooperación regional y las intenciones comerciales en El Salvador, sobre todo, rescatar al elefante blanco del muelle de la unión, que por su profundidad con la que fue construido por el gobierno de ARENA 1.0, de ese momento, solo podría para que atracaran cayucos y barcos de menor calado.

ARENA 2.0, tiene una visión ideológica de la China Continental y piensa que esta negociando con el Comité Central del Partido Comunista Chino, y no con la segunda potencia capitalista mundial, la cual, en su política de expansión, no le afecta invertir en gastos de publicidad y de lobby, si con ello va a ganar presencia y hegemonía local frente a su desgastado y en decadencia rival geopolítico. Para la China Continental, money is money, ¡y nada que ver con que el pueblo unido jamás será vencido! Y nada le impedirá apuntalar a cualquiera que les habrá los espacios necesarios para desplazar a su rival comercial, así sean gobiernos de izquierda, centro o derecha. Por supuesto que el requisito básico es estar desalineados a la política hegemónica del norte, porque perse, serian incapaces de salirse del redil.

Con la acción tomada por ARENA 2.0, no solo ha demostrado que se venden como mercancía política, que no tienen una política exterior definida, y que cada vez es mas evidente su pragmatismo ideológico y su venta al mejor postor, ya que si Taiwán, hubiera accedido a su requerimiento, otra situación se hubiera generado.

La pregunta del millón, que amerita ser contestada es que si las relaciones comerciales, con la China Continental son malas en sí mismas?

Eso dependerá de la política comercial y de la política exterior del país, cosa que, con el actual gobierno, “esta escrito en chino”. Este es un gobierno de incapaces bohemios de cafetería, que han perdido tiempo y recursos en turismo político y no lograron posicionar al país, como un centro comercial ni de intercambio regional, sino que se dedicaron a mendigar recursos de los foros regionales del sur. El activismo político sustituyo a las verdaderas políticas regionales de inserción y fortalecimiento de las relaciones comerciales multipolares.

Por otro lado, los cambios comerciales y económicos a nivel mundial, son cada vez mas acelerados y toman nuevas formas, y los países que no logran decodificarlos y diseñar estrategias comerciales multipolares, terminan alineadas y con enemigos gratuitos de la contraparte del eje al que se alinean. Mientras el mundo se esta reordenando hacia una multipolaridad, los dinosaurios de izquierda y de derecha, continúan con planteamientos y acciones propios de la guerra fría.

La potencia hegemónica surgida en el siglo XX, ya no puede hegemonizar y esta cosechando las contradicciones y roces generados contra China, la Unión Europea, Rusia y otros países emergentes en ese momento. La lucha de dicha potencia, por desmontar no solo las contradicciones que genero, sino que también la deconstrucción de ese viejo orden mundial, es la explicación del carácter convulso y aparentemente impredictivo de su presidente, todo tiene una explicación al margen de las ideologías. En concreto lo que esta cuestionado es la globalización neoliberal y esta a la orden del día, la construcción del un nuevo orden mundial, garante de la diversidad y la multipolaridad, es decir de la diversidad.

Estamos frente a la finalización de un ciclo, dentro del capitalismo mundial, el fin de un ciclo sistémico de acumulación dirigido desde la potencia del norte. El fin de este ciclo, se origina a partir del decrecimiento de la rentabilidad, generada por una sobre acumulación de la producción de bienes y servicios. Esto conlleva a que los capitales busquen mejores nichos de reproducción y reconfiguran todo el panorama mundial.

El nuevo escenario modelado por la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, al estudiar la economía de 46 países, de los cuales 36 son miembros de ella, 8 pertenecen al G-20 y dos asociados a ella, y cuya producción acumulada representa el 82% de la producción mundial anual, plantea que el crecimiento económico mundial será liderado por Brasil, Rusia, India, Indonesia, China y Sur África. Para 2030, será China la que apuntale dicho crecimiento.

Para 2060, China representara el 20% de la economía mundial y la India el 25%. El conjunto de los países del la OCDE, el 40%. China y la India, serian el primero y el segundo país lideres mundiales y Estados Unidos el tercero.

Finalmente, con este panorama de recomposición, solo una política de neutralidad activa, puede permitirle al país, obtener las condiciones más favorables, de cooperación y captación de recursos externos para el desarrollo endógeno, resiliente y sustentable que necesitamos en el Nuevo Gobierno.

Redacción: Ricardo Evert Santamaría

 Licenciado en Agroindustria de la UDJMD, “Profesional Distinguido 2008” en la rama de Agroindustria, expresidente del Fondo Ambiental de El Salvador, FONAES