Nuevas Ideas que se ven

Opinión por Ricardo Silva.

“La inversión al día de hoy es millonaria, comparada con años y años de abandono, donde el dinero se invertía en otras cosas”.

La actual gestión del alcalde Nayib Bukele al frente del Gobierno de San Salvador ha estado marcada por la realización de obras en comunidades que estaban en abandono desde hace décadas, pero antes de hablar de ellas, es importante aclarar un punto; que si bien no es algo relacionado con las funciones de una municipalidad, principalmente en esta gestión donde las obras son tan evidentes, tiene relación directa:

La función de una alcaldía en primer momento no es generar empleos, ni brindar salud o educación, pero ante el volumen de obras, esos tres rubros se han visto ampliamente beneficiados, ¿cómo? Las obras realizadas en comunidades, entre las que se pueden enumerar remodelaciones  o construcción de casas comunales, construcción de calles y pasajes en docenas de colonias, muros perimetrales, instalación de tuberías, bacheo constante de las calles de la capital, reconstrucción de parques y plazas, canchas, entre muchas otras; generaron una cantidad de empleos sin precedentes, pues dichas obras al estar en manos de empresas constructoras sub contratadas por la comuna que contrataron de forma constante personal y compraron materiales para la construcción. Además, en el tema de salud no dejan de hacerse jornadas médicas donde, a parte de consultas en varias áreas, se entrega medicamento de calidad.  Así mismo, en educación, solo al centro escolar de La Comunidad las Palmas se invirtió en su remodelación más de $175 mil beneficiando a cientos de estudiantes y hay más de 400 alumnos de diferentes institutos recibiendo clases de inglés de forma gratuita.

Dicho esto, el lema “Nuevas Ideas que se ven” no es un lema vacío, pues el lector puede comprobar personalmente la realización de dichas obras. Cabe mencionar que el abandono de la capital no venía desde hace pocos años; un dato interesante es que el común denominador en la mayoría de comunidades que recibieron el beneficio de una obra – además de no dar un centavo para su construcción – era que la petición hecha a la alcaldía llevaba años, en algunos casos décadas y nunca fueron escuchados, pero solo en el primer año de gestión del alcalde Nayib Bukele ya se habían realizado docenas de obras, algo claramente reconocido por la población que recibió el beneficio y como insistiré, todo es fácilmente comprobable.

Ahora, colonias, barrios y comunidades tienen casas comunales donde reunirse y celebrar eventos, calles nuevas donde se puede transitar y caminar sin temor a tropezar, canchas modernas donde los jóvenes tienen un espacio donde divertirse, muros perimetrales que garantizan seguridad; más iluminación en todo el municipio con el programa San Salvador 100% iluminado, bacheo constante, el primer mercado construido en más de 30 años, seguro y moderno; Ballet Municipal, Orquesta Sinfónica; remodelación de las principales plazas y monumentos históricos, la primer Biblioteca Municipal, cableado subterráneo en el Centro Histórico y reordenamiento de vendedores sin violencia; impulso a jóvenes deportistas, en fin, muchísimas obras a la vista de todo mundo, algo sin precedentes en la historia de la capital salvadoreña.

Las Nuevas Ideas aplicadas a una gestión municipal, entonces, están a la vista, sólo algunos, cada vez menos, ven cosas negativas en las obras realizadas o simplemente deciden ver a otro lado, a ellos y a cualquiera, se les hace una atenta invitación para que no crean en estas letras o las de cualquier otro medio solo porque sí; más bien, salga de su casa y vaya a donde las obras están, visite las comunidades, pregúntele a la gente, vaya a la alcaldía y  pida la información; hay muchas formas, afortunadamente las personas que tienen una obra en sus colonias o comunidades, ven el beneficio sin mayor esfuerzo en este camino. Se llegó a sectores en los que jamás se había hecho nada, por temor, por negligencia o por descuido, pero la inversión al día de hoy es millonaria, comparada con años y años de abandono, donde el dinero se invertía en otras cosas, por lo mismo, cuánta razón hay en otro lema tan sencillo: “El dinero alcanza cuando nadie roba”, ¡comprobado!

Nuevas Ideas quedará como una vara altísima a igualar o superar para los alcaldes que vengan. Estas ideas no deben estar ligadas a banderas, no puede haber retroceso, la modernización de la capital no puede ni debe detenerse, es más, debe multiplicarse y en el futuro los lemas de campaña deberán pasar al plano de las obras y las acciones en el desarrollo de la gestión; no hay otra forma en que un funcionario enfrente el período para el cual la población lo elige, finalmente, ojalá las Nuevas ideas empiecen a manifestarse en todos los ámbitos políticos, ya es tiempo, El Salvador lo merece, al fin alguien probó que es posible.