Reformas a la Ley de Protección al Consumidor

A través del Decreto Legislativo No. 51 del cinco de julio de dos mil dieciocho y publicado en el Diario Oficial No. 141, Tomo No. 420 de fecha 30 de julio del mismo año se realizaron diversidad de reformas a la Ley de Protección al Consumidor, en este artículo se exponen brevemente en qué consisten algunas de ellas.

Tales reformas entraron en vigencia en el mes de agosto, las cuales, buscan armonizar y establecer en la ley disposiciones dispersas ubicadas en otras leyes secundarias. En ese sentido, una de las reformas (novedosas, por cierto) regulan las compras electrónicas y brindan protección al consumidor que adquiera productos a través del internet.

Asimismo, hoy se regula la prohibición hacia el proveedor de realizar gestiones de cobro difamatorias o injuriantes en perjuicio del deudor, codeudor, fiador o sus familiares, así como se le prohíbe publicar por cualquier medio de comunicación, nombres, datos personales o fotografías de personas naturales o jurídicas por el incumplimiento de sus obligaciones crediticias.

Respecto al tema de comercio electrónico, con las nuevas reformas, se regulan las reversiones de pagos (devolución de dinero transferido vía electrónica) que sean solicitadas por los consumidores a los proveedores de los bienes y servicios, y, se adicionan obligaciones especiales para dichos proveedores, como lo son el tiempo de almacenamiento de la información (10 años) y el plazo de entrega de los productos acordados entre el consumidor y proveedor (30 días calendario), asimismo, el proveedor deberá devolver el dinero al consumidor cuando no se reciba el producto o no sea acorde a lo solicitado, y cuando se den errores de cobro.

Aunado a lo anterior, se regula el concepto de publicidad ilícita, entendiéndose como “aquella publicidad que atente contra la dignidad de la persona, o vulnero el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen reconocidos en la Constitución, especialmente en lo que se refiere a la mujer, juventud, infancia o grupo minoritarios” (…) así mismo, tal disposición se encuentra acorde a lo establecido en la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres, puesto que, en relación a lo precitado, continúa rezando la reforma que “se entenderán incluidos en la previsión anterior, los anuncios que presenten a las mujeres de forma vejatoria, bien utilizando, particular y directamente su cuerpo o partes del mismo, como mero objeto desvinculado del producto que se pretende promocionar, o bien su imagen asociada a comportamientos estereotipados”.

También se incorpora como infracción grave no entregar al consumidor la carta de aprobación de crédito, respetando los términos de la misma, así como modificar o variar en el contrato, las condiciones establecidas en la carta de aprobación. Por otro lado, se reconoce el derecho al consumidor de conocer los motivos por los cuales le fue denegado el crédito solicitado, que, a su vez, al ser negada esa información se considera una infracción leve.

Una práctica cotidiana, que hoy se encuentra tipificada como infracción leve es el ofrecimiento de bienes sin exhibir precios, también son consideradas como infracciones leves no dar información de las características de los bienes en castellano, no informar al consumidor del estado de cuenta de los servicios financieros.

Un aspecto importante es el tema de la prescripción, pues se aumentó a un año más, hoy se establecen tres años, contados desde que se haya incurrido en la supuesta infracción.

En ese sentido, se considera como infracción leve hacer cargos, al recibir del consumidor, pagos anticipados en cualquier operación de crédito, bancaria o de venta a plazo de bienes muebles, salvo excepciones establecidas en la ley.

En síntesis, estas reformas fortalecen el marco regulatorio de la materia de consumo, así como tener congruencias con los derechos de las mujeres.

 

Autor: Lic. Patricio Rodrigo Nolasco Cuevas, Abogado y Notario.

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